Hoy, la tradición cristiana celebra el día de Todos Los Santos. Es común en muchos sitios de España acercarse a los cementerios a hacer una visita a los parientes que allí descansan. Como quiera que quieres tener un detalle en recuerdo, se llevan flores y se límpia y arregla el nicho, cripta o lápida. También, costumbre nuestra donde las haya, como se coincide en el recinto con vecinos y conocidos, echamos unas charlas y aunque suene fuera de lugar, no es extraño escuchar alguna risotada.
Antes, el uno de noviembre no se podían llevar flores o arreglar los nichos. Hoy la sociedad comprende que el ritmo de vida no deje muchos huecos libres y se permite, también hoy, que se escuchen los jaleos de escaleras, jarros con agua y alguna que otra queja porque "la vecina" del nicho de arriba ha manchado "el mío" de abajo.

Para mi, y otros vecinos, el día ha tenido una curiosidad mas. Si en la Nochebuena pasada ardía la capilla de nuestro cementerio (
noticia que comenté con fotos aquí), hace unos pocos días se anunciaba (
nota de prensa) que la capilla había sido restaurada. Hoy lucía límpia e inmaculada, con su nueva imagen, su cristalera y su lámpara. Supongo que la restauración habrá contado con alguna asesoría de arte o historia, pero con su nuevo aspecto, no aparenta ser una capilla con orígenes en el siglo dieciocho.
Por lo demás, y paseando un poco por la zona, no se cómo no tenemos todavía algún libreto o documento que cuente la historia de nuestro camposanto y de quienes allí descansan.
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