Un blog personal de Ángel M. Rodríguez

01/11/09


Uno de noviembre en Nerja, versión 2009


Hoy, la tradición cristiana celebra el día de Todos Los Santos. Es común en muchos sitios de España acercarse a los cementerios a hacer una visita a los parientes que allí descansan. Como quiera que quieres tener un detalle en recuerdo, se llevan flores y se límpia y arregla el nicho, cripta o lápida. También, costumbre nuestra donde las haya, como se coincide en el recinto con vecinos y conocidos, echamos unas charlas y aunque suene fuera de lugar, no es extraño escuchar alguna risotada.

Antes, el uno de noviembre no se podían llevar flores o arreglar los nichos. Hoy la sociedad comprende que el ritmo de vida no deje muchos huecos libres y se permite, también hoy, que se escuchen los jaleos de escaleras, jarros con agua y alguna que otra queja porque "la vecina" del nicho de arriba ha manchado "el mío" de abajo.



Para mi, y otros vecinos, el día ha tenido una curiosidad mas. Si en la Nochebuena pasada ardía la capilla de nuestro cementerio (noticia que comenté con fotos aquí), hace unos pocos días se anunciaba (nota de prensa) que la capilla había sido restaurada. Hoy lucía límpia e inmaculada, con su nueva imagen, su cristalera y su lámpara. Supongo que la restauración habrá contado con alguna asesoría de arte o historia, pero con su nuevo aspecto, no aparenta ser una capilla con orígenes en el siglo dieciocho.


Por lo demás, y paseando un poco por la zona, no se cómo no tenemos todavía algún libreto o documento que cuente la historia de nuestro camposanto y de quienes allí descansan.